Escrito por Eduardo M Romano el 2 marzo, 2026
Son historias breves. Me refiero a esas que acostumbramos contar
a Nosotros mismos.
Pequeñas , vertiginosas y sin mayores pretensiones.
Forman parte de nuestro enigmàtico ,contradictorio y escindido mundo interno.
Algunas hacen caprichosas torsiones que terminan llevando
a alguna otra cosa que nada parece tener
que ver con ella.
Otras nos dan el refugio necesario y la ilusiòn, que aunque vista de afuera, parezcan vanos,
precisamos en medio de la incertidumbre y la tormenta.
Se desvanecen pronto.
Y aunque por experiencia sabemos de sobre que en general no resuelven nada,
poco nos importa.
Son siempre bienvenidas en algùn rinconcito nuestro.
Necesitamos sus presencias , nos encanta saber que de alguna forma,
siempre van a estar a nuestro alcance
y que, a pesar de todo, vamos a contar con ellas.
Todos las conocemos .
Fantasìas, ensueños, teatro interno, soñar despiertos…
Aunque las malas lenguas digan que son tiempo perdido
y que no sirven para encarar
nuestros siempre urgentes asuntos concretos.
Poco y nada nos importa.
Las queremos tal cual son.
Càlidas, sin apuro y cerca nuestro.,,
Ya todos sabemos
que soñar no cuesta nada.
Deja una respuesta