Escrito por Eduardo M Romano el 26 diciembre, 2015
Podría considerarse que un análisis ha terminado
cuando el paciente “no sufra ya de sus síntomas”
y haya logrado, en gran medida,
superar sus angustias
e inhibiciones.
A esta condición inicial,
habría que agregarle,
dice Freud,en su ensayo Sobre Psicoterapia, que se haya “hecho conciente”,
gran parte de lo reprimido,
y que el paciente
haya podido elaborar
sus propias resistencias internas.
Las mismas que le hacían vivir
como extraños e imposibles de resolver,
tantos problemas y asuntos
de su vida cotidiana.
Pero sucede que el de la psicoterapia analítica,
es un tiempo singular
que la Cultura de “la prisa”, el rendimiento
y el riesgo inminente,
parece querer soslayar.
Así han surgido “nuevas terapéuticas” ,
fundadas casi exclusivamente en la conciencia
que supuestamente
acortan los tiempos y hacen que rindan mejor
los esfuerzos invertidos.
Esta “invocación” a psicoterapias
“resolutivas”,” rápidas” y “eficaces”,
no es nueva.
Ya en 1924, Otto Rank,
nos recuerda Freud,
había postulado “el trauma de nacimiento”,
como la “verdadera fuente” de todas las Neurosis…
..en la medida en que “una fijación primaria a la madre”,
no pudiera ser superada
y persistiera
como una “represión” fijada
a lo largo de toda la vida.
Concentrarse en esta “ pequeña parte del trabajo analítico,
ahorraría todo el resto”…pudiendo incluso realizarse
“en pocos meses “.
Sería un método
incomparablemente mejor,
diseñado para adaptar
el “tempo” interno
que demanda una psicoterapia,agrega Freud,
“a la prisa de la vida” de hoy.
Con fina ironía,
luego compara todo esto,
con el supuesto de que
una brigada de bomberos
llamada para apagar un incendio que
“ fue consecuencia de la caída
de una lámpara de aceite…”
…”se conformara con retirar la lámpara
de la habitación en la que se inició el fuego…”
dando así por resuelto el asunto.
Resulta sorprendente la actualidad de estos conceptos
pues hoy vemos resurgir
unas curiosas referencias a supuestas
fallas en la voluntad conciente,
a”déficits de asertividad”
o bien, interminables consideraciones
centradas en una genérica “baja autoestima”.
Todas cosas
que van juntas y que nunca faltan…
… al lado de los “tips”
para resolverlas.
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