Escrito por Eduardo M Romano el 8 febrero, 2015
No lo decía con palabras,
pero lo daba a entender bien clarito ,
echando mano a un aire
de falsa superioridad y al semblante
resultara oportuno.
Esto parecía alcanzarle
como para dar a entender a los otros,
que la mayor parte de los asuntos que importaban…
..así como los pormenores, los hechos y las circunstancias,
que había que tomar en cuenta…
…estaban ubicadas
sin excepción,
dentro de su propia persona,
y en ningún otro lugar alternativo.
De modo que estaba convencido,
que no tenía el mínimo sentido
eso de perder el tiempo,
buscando en alguna otra parte.
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