Escrito por Eduardo M Romano el 16 abril, 2015
Llegaban unas Escenas
y al rato venían otras,
que para nada encajaban del todo.
Porque unas sostenían formas y contenidos
que poco tenían que ver con las otras.
El asunto es que de buena parte
de lo contradictorio, poco creíble
y demasiado endeble,
llegado el momento,
es posible que se encarguen
las apatías y las inercias…
…esa clase de cosas,
que nos van acostumbrando
a relegar lo importante,
hasta que eso inocuo y banal
concentre atención
y adquiera relevancia.
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