Escrito por Eduardo M Romano el 27 enero, 2021
Por más que lo intente, es imposible que uno se presente
describiéndose por entero
ni por completo a sí mismo.
Puede que uno sea esto que supone
o aquello otro que siente y que piensa.
Incluso, los sinceros
siguen siéndolo
sin siquiera sospechar que cobijan
pensamientos que les resultarían
completamente extraños,
o sentimientos propios que
siempre fueron adjudicados a otros.
Es que , aunque pueda parecerlo,
uno no es, ni tampoco puede pretender presentarse así,
de corrido,
como si fuera una tira continua y homogénea,
sin contradicciones, desmemorias
ni todo junto.
Uno también es sus propios baches
y sus vacíos íntimos
Uno , además de singular
también forma parte
de algún mito que lo funda .Un mito que a través de veinte engaños y cien formas lo involucra,
sin haber pedido permiso.
Tal vez sea por eso
que mientras la conciencia,
con justa razón diga «sincero»…
…por algún lugar
se agita un murmullo,
que dice «no tanto».
Deja una respuesta