Escrito por Eduardo M Romano el 3 julio, 2021
Huellas, improntas desordenadas,
y yuxtapuestas,
que no cesan de entreverarse.
Cada una de ellas con sus continuidades provisorias,
sus cambiantes fragmentos inconscientes
y sus rupturas imprevistas.
Gestos. Aromas. Sabores.
Apegos que alternan
con ausencias abrumadoras.
Unas son el preludio de algo inefable.
Otras, el preanuncio de la caída
en los temidos desamparos.
De esos que más duelen
porque son imposibles
de nombre.
Sucede que en los momentos impensados
algún fragmento
de aquello que permanecía inconsciente,
hace fuga
y se expresa a su modo.
Ya sea como júbilo repentino o desesperanza que se anuncia.
Profundidad y superficie
se encarnan
y nos sacuden,
Intensas . Fugaces
Como devorando todo a su paso,
cada vez que se hacen una.
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