Escrito por Eduardo M Romano el 12 mayo, 2015
Ese día nos dijo
que resulta muy fácil decir las cosas
mirando desde afuera.
Guardando una oportuna y cómoda distancia.
Es decir,una vez que ya se tienen
más o menos claras
muchas de las perspectivas, los ángulos de mira
y las variables circunstancias.
Tanto las de la conclusión como las del principio,
habiendo ya incorporado
eso que aconteció en el medio.
Así es fácil (agregó),argumentar
a vuelo de pájaro.
Sin asomar el cuerpo,
ni apostar protagonismo..
..En esos momentos únicos,
en los que las cosas
van sucediendo.
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