Escrito por Eduardo M Romano el 30 marzo, 2015
Tenia la curiosa habilidad,
de vincularse con esa clase de gente,
que a poco de andar,
ya fuera por una razón o por otra,
terminaba haciendo todo lo posible
por defraudarla y despertarle
el auto-reproche.
Por haberse ilusionado
más de la cuenta..
…estando segura
que esta vez iba en serio.
El asunto era que mientras
más les abría el paso
a las imágenes que encandilaban
y a los espejismos llenos de brillo…
..casi siempre aparecía algún otro,
de lo más concentrado
en calcular en beneficio propio.
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