Escrito por Eduardo M Romano el 28 junio, 2015
Era más fuerte que él.
Decía una cosa y terminaba
haciendo la otra.
Avisaba que iba a tomar para este lado,
pero terminaba
encarando para ese otro.
En el fondo,
parecía tener una enorme dificultad
para acercarse genuinamente a alguien.
Por supuesto que los sentimientos los tenía.
Pero sobre un fondo de ambigüedad e inconsistencia.
Esto hacía que
la mayor parte de sus contactos con los otros,
terminaran siendo de lo más endebles ,
e incluso susceptibles
de oscilar de un lado a otro…
..o parecer al principio
algo de lo más intenso,
sólo para un rato más tarde apagarse…
..o bien tomar la forma de una fachada
tanto más complaciente..
…cuanto más perdido sentía estar por dentro.
Deja una respuesta