Entre unos paréntesis cómplices.

Escrito por Eduardo M Romano el 28 julio, 2015

 

A medida que iban hablando,

una cosa llevaba a la otra.

De modo que la charla,                                                   ,

de a poco fue cobrando un ritmo propio.

Así, se iban sucediendo escenas, se introducían argumentos,

y habían asuntos en los cuales

sentían que era bueno y preciso detenerse

y darles tiempo para que se desplegaran en sus memorias.

Algunos recuerdos, a ella y a él,

les resultaban confiables.

Otros, no tanto.

Fuera de eso, también habían lugar

para aquellos otros que sabían

que era preferible retocarlos,

agregándos o poniendolos entre paréntesis cómplices.

Claro que más allá de estos planos conscientes,

no tardaron en aparecer

ciertos énfasis , lagunas e intensidades

que ni ella ni él los habían acordado previamente.

Ni por supuesto , los tenían previstos.

Me refieron a titubeos, deslices, ruputuras caprichosas,

y acentos repentinos ,

que los desconcertaban

tomándolos por sorpresa.

En fin…

…cosas que suceden cuando

el Deseo y la atracción mutua,

empiezan a hacer lo suyo.

Distribuyendo los los tiempos,

los espacios,los equívocos y los acentos.

 

 

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