Escrito por Eduardo M Romano el 27 julio, 2015
Como ya le había ocurrido
en tantas otras ocasiones,
esa rutina renovada
no le alcanzaba ni era para nada
suficiente
para hacerla sentir
que estaba viva.
Quería el encuentro con algún deseo,
que fuera capaz de cambiar el panorama.
Incluyendo el desafío, la pregunta, el riesgo,
la incertidumbre
y la posibilidad de optar o no por la apuesta.
El asunto es que quienes la rodeaban,
precisamente,no siempre la entendían,
Y con demasiada frecuencia
tenían a mano
algunos de esos adjetivos aptos para todo uso…
…que sirven para llenar de etiquetas
a quien , sin hacerle daño a nadie,
sólo busca algo distinto
que repetir lo mismo
aferrado con una mano a la cómoda rutina
y con la otra,a la complaciente costumbre.
Son Adjetivos con vocación de etiqueta
y rígido encasillamiento.
Créanme que es
mejor toda la vida,
tratar de ser consecuentes con lo de uno…
…haciendo el intento
para que no se nos peguen por afuera…
y terminen convenciéndonos
por adentro.
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