Escrito por Eduardo M Romano el 30 mayo, 2015
No es que que le hubieran faltado las vivencias.
Porque más vale que ,
lo que se dice tenerlas,
las había tenido de sobra.
Como cualquiera de nosotros.
El problema era otro…
…Algo así como un titubear
y ciertas dudas fuera de tiempo ..
..que lo dejaban,
perdido y sin fuerzas
para anudar
esa clase de memorias.
Unas que saben
cómo salir al encuentro,
de eso dado por perdido…
…y que terminó siendo nuestro.
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