Escrito por Eduardo M Romano el 5 abril, 2015
Había llegado a esa clase
de límite
que varía porque es propio
de cada uno.
Algo parecido a una frontera,
que antes de volver a cerrarse,
ya se sabe,
que cualquier cosa que siga,
ya no va a poder volver
a ser lo mismo.
Porque alguien interno tomó nota.
Y tarde o temprano,
va a exigir su precio.
Deja una respuesta