Escrito por Eduardo M Romano el 5 julio, 2016
Estaban esa clase palabras y de historias
que se construyen a partir de los empujes
de adentro,
pero sin perder de vista las exigencias de afuera.
Están llenas de agregados
y de notas al pie de página,
junto a ciertas palabras que se van amontonando
en los márgenes.
Tampoco faltaban las ideas tardías,
que hubiera sido preferible
que aparecieran un poco antes…
…o esa clase de equívocos
que condujeron a malas decisiones.
De las que uno se agarra la cabeza,
por no haberse dado cuenta a tiempo.
A esto se agregaban
asuntos y contenidos que daban toda la impresión
de estar esperando
la ocasión
para seguir repitiéndose a ellos mismos.
Tenaces.
Como desmintiendo el paso del tiempo.
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