Escrito por Eduardo M Romano el 23 junio, 2016
Ese día pasó lista.
Tal como lo venía haciendo
en esta forma implícita
o bien
en esa otra,
imposible de ocultar,
de tan evidente.
Pasó lista
y estaban todos.
Como si se hubieran confabulado
para tomar la delantera,
y abrirle las compuertas
a ese impasse interminable.
El de sus laberintos de siempre.
Pasó lista
y créanme que no faltaba nadie
Uno al lado del otro.
Sus íntimos fantasmas .
Murmurando todos juntos.
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