Escrito por Eduardo M Romano el 14 junio, 2015
Que yo sepa,
de ese modo tan insistente
y esa forma tan clara,
nunca se lo había planteado.
Pero esta vez,por alguna razón,
le surgió la pregunta.
¿Y si aquello que siempre le había parecido
tan sólido desbordante de fundamentos,
con lo que consegúia explicar en detalle
y dar perfecta cuenta
de los demás y de los asuntos del mundo..
…no fuera tan certero , prolijo ni ecuánime como
siempre se lo había imaginado ?
¿Y si por caso sus premisas
tan aritméticamente incuestionables
y aferradas con una mano a lo concreto
y con la otra a lo tangible..no fueran
otra cosa que mecánicas variantes
de lo Mismo ?
Es decir,
de algo que no hacía más que repetirse
sin darle lugar
ni oportunidad a los otros ?
De tan aferrado que podría estar
(ahora se le ocuría ),
a sus propios predicados, acentos,
espacios en blanco y sustantivos…
…como si fueran
lo más natural del mundo ?
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