Escrito por Eduardo M Romano el 16 junio, 2015
Son escenas entrañables
y resultan absolutamente imprescindibles
para que podamos seguir adelante.
Están hechas de pasiones, apegos,
olvidos y memorias.
Las atraviesan los Deseos.
Y nunca faltan los Fantasmas.
Vistas desde lejos,
puede ser que parezcan enteritas
y bien pulidas.
Pero su textura preferida es el fragmento.
Y créanme que su consistencia
está hecha del inigualable
rejunte de nuestras cosas más simples.
Les encanta caminar
llanas , horizontales y sencillas.
Rechazan los gritos y las prepotencias.
Saben que su identidad
no puede ser otra
que fugaz y transitoria.
Todo el tiempo se la pasan moviéndose
de un lado al otro,
acortando esto que sobra,
superponiéndose y agregando eso que falta.
En general , lo que se dice quietas,
les gusta permanecer un rato dentro nuestro…
…sólo para a encender
esa clase de imágnes y deseos,
de memorias y
deseos entrañables ,
que cada quien…
…como pueda
y a su modo,
no deja de llevar consigo.
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