Escrito por Eduardo M Romano el 24 octubre, 2015
En lo que hace a las cuestiones
del amor y sus derroteros
había ideado una curiosa estrategia.
Hecha a fuerza de variables predecibles,
reparto de porcentajes
y cálculos supuestamente infalibes.
En esta forma de pensar tan extraña,
la pasión quedaba reducida a una
pura unidad de medida.
Y hasta el sentimiento
podía ser capturado y examinado,
mucho antes de que aparezca.
Sólo era cuestión de concentrarse
bajo la protección de la medida
y el amparo de la distancia.
Y Nada de dejarse llevar
por el capricho de algún Deseo
que no necesita preámbulo..
..ni por esa clase de ensueño
que no pide permiso
y se pone a imaginar
y a hacer lo suyo,
sin tener la menor certeza
de dar en el blanco.
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