Escrito por Eduardo M Romano el 12 junio, 2015
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Aquella vez las cosas resultaron distintas.
No tanto por una decisión propia.
Todos sabían
que salirse de lo esperado y lo corriente,
eran cosas
que les resultaba poco menos que imposibles .
Lo cierto es que justo
ese día,
la Mirada se le plantó firme
y se negó y a seguirle
el paso tan
aferrado a la parsimonia y a la costumbre..
Por esa vez,
la Mirada se le rebeló
y no siguió el rumbo
prefijado.
Ese que seguro que iba
iba a depositarla
en los lugares de costumbre
para convalidar lo mismo de siempre.
Bueno,por algún motivo que yo desconozco,
aquella vez
se le plantó desafiante
y asumió la rebeldía
de correr el riesgo
y apuntar a algo distinto.
Enseguida se extendió el ejemplo….
y les llegó el tiempo
a las Palabras.
Que se tomaron muy en serio
eso de apuntarles y seguirles
el rastro ,
sólo a aquellos oídos
que fueran capaces de escucharlas
tolerando
la menor cantidad
de concesiones.
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