Escrito por Eduardo M Romano el 7 julio, 2015
.Jugaba , mucho más de la cuenta,
con ciertas ideas de superioridad
y unas fantasías desopilantes
y de lo más grandiosas.
Era el primeroen adjudicarse toda clase
de méritos incomparables.
Y resultaba para él más que obvio,
que todo el que anduviera cerca,
tenía que cumplir con lo esperado…
..brindándole toda clase de favores,
que estaba convencido,
merecía de sobra.
Por lo tanto, ni se le cruzaba por la cabeza,
la idea de hacer ningún esfuerzo
por conseguirlos.
Sentía simplemente que
con el sólo hecho de “estar”,
alcanzaba de sobra.
Y con respecto a esos comentarios
de que era una persona altanera,
inmadura y presuntuosa…
…seguro que lo decían las malas lenguas.
Porque todos saben
que asomar la cabeza
y destacarse más de la cuenta…
..despierta fácilmente,
la envidia de los otros.
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