Escrito por Eduardo M Romano el 9 noviembre, 2014
Nunca nos lo dijimos cara a cara
ni de frente.
Porque hay asuntos que uno
los va posponiendo
mitad por angustia
y la otra mitad para no tocar a la costumbre.
Pero hubo cosas que no nos dijimos nunca
y que ahora parecen ser de lo más importantes,
con esa clase de saber tardío
que a veces nos otorgan la perspectiva y el tiempo.
Este que les digo es un saber extraño.
Porque en cierta forma perturba
cada vez que aparece.
Y uno no sabe qué hacer con él ni adónde ubicarlo.
Porque no encuentra lugar…
…y siente que ya no hay más tiempo.
Deja una respuesta