Escrito por Eduardo M Romano el 10 diciembre, 2014
No se trató de unas Miradas casuales.
Fue mucho más que eso.
Porque se dedicaron esa clase
de cariñoso reconocimiento.
Que tenía una carga parejita
de fantaseo y de nostalgia.
Por aquello que ya no iba a ser
y por eso otro que tal vez
pudo haber sido.
Si ciertas distancias no hubieran pesado tanto.
Si la ilusión no se hubiera marchado.
Si el ensueño hubiera tenido el empuje necesario.
Si esa decisión compartida,
hubiera estado,
allí donde no estuvo.
Deja una respuesta