Escrito por Eduardo M Romano el 22 julio, 2015
Hay momentos que resultan muy difíciles de describir
y ponerlos en palabras.
Porque no tenemos la menor idea
acerca de la mayor parte de sus “por qué “,
sus “cómo “ ni sus “hacia dónde “.
Sólo empezamos a captar y a sentir
ciertas cosas,de una manera distinta.
Como desde otra perspectiva
y con un poder que antes no tenían.
Además resulta,que
por más esfuerzo que hagamos
para volver a lo de antes,
quiero decir a lo consabido y aceptado por nuestra costumbre)…
…ya no habrá nada más que hacerle
ni vuelta que podamos darle.
Es que ya nos «dimos cuenta».
Y entonces,
por ejemplo,
este vínculo que resultaba tan seguro..
..esa relación que sentíamos tan estrecha y cercana…
..o bien aquellas palabras justas,
dichas siempre en los momentos precisos…
..no sólo va a parecernos más extrañas
y a resonarnos distinto..
…sino que no van a querer decir
ni a significar lo mismo,
dentro nuestro.
Deja una respuesta